El precio de ejercicio es el tipo de cambio inscrito en el contrato de opción: el tipo al que el tenedor puede comprar o vender el par si ejerce la opción. Queda fijado cuando se acuerda el contrato y no se mueve con el mercado. Todo lo demás en el valor de la opción se deriva de dónde está el tipo de mercado respecto a él, y por eso el precio de ejercicio es lo primero que se indica de cualquier opción.
Los precios de ejercicio no están repartidos al azar. En un mercado cotizado por operadores se agrupan en números redondos y en los niveles que usan las convenciones de cotización, lo que explica en parte que esos niveles se comenten como si contaran en un gráfico. Lo que un precio de ejercicio no es: una previsión. Una opción contratada a cierto tipo solo dice que dos partes acordaron un precio por el derecho a operar ahí, y el volumen de opciones situado en un nivel no dice nada fiable sobre la dirección que tomará el mercado. En los contratos listados, los ejercicios disponibles los publica el mercado en su especificación; fuera de mercado organizado, el ejercicio es el que acuerden las partes.
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Guía
Cómo el mercado de opciones llega al precio al contado
Las posiciones en opciones hay que cubrirlas, y cubrirlas es operar al contado. Qué es ese flujo, por qué se concentra cerca de ciertos tipos y por qué casi todo lo que se dice de él es una estimación.