Una cotización está obsoleta cuando el precio en pantalla ya no refleja el mercado del que salió. Ocurre siempre que hay retraso entre la formación del precio y el momento en que se muestra o se usa: una conexión lenta, una fuente saturada, una plataforma que ha dejado de actualizar, o simplemente un mercado que se mueve más rápido que la frecuencia de refresco.
Las cotizaciones obsoletas importan en ambos sentidos. Actuar sobre una es enviar una orden a un precio que ya no existe, y de ahí vienen los rechazos, las recotizaciones y el deslizamiento inesperado. Estar al otro lado explica que brókeres y proveedores de liquidez apliquen controles de latencia y tolerancias de precio, y que operar a propósito contra precios sabidamente viejos se trate como abuso en la mayoría de los contratos y no como una técnica ingeniosa. Un gráfico congelado, un diferencial que deja de moverse en sesión activa o un precio que no cambia en la ventana de orden son las señales habituales para revisar la conexión antes de operar.
Siguiente paso
Guía
Cómo leer una cotización de volatilidad
Una cifra de volatilidad es un precio de la incertidumbre, no una predicción. Qué mide, por qué un par tiene varias, cómo se llama la forma y de dónde salen realmente los números.