Caducidad de la sesión
Plataformas y HerramientasUn plazo de autenticación, no un suceso de negociación: qué no toca un cierre por inactividad y dónde recaen de verdad sus consecuencias.
La caducidad de la sesión es un límite al tiempo que una sesión iniciada sigue siendo válida sin actividad, que aplican los terminales web, los portales de cliente y las interfaces de programación. Cuando vence, la sesión termina y la siguiente acción exige volver a entrar; es un plazo de autenticación, no un suceso de negociación.
Conviene separarla de una conexión perdida con el servidor de negociación, porque en pantalla se parecen y significan cosas distintas. Una caducidad termina la sesión delante del lector: en el servidor no cambia nada, las posiciones siguen abiertas y las órdenes ya aceptadas siguen vivas. Las consecuencias están del lado de la entrada: una página dejada abierta puede mostrar cifras que eran ciertas cuando se cargó, una clave o un token de interfaz caducado verá rechazadas sus peticiones hasta que se renueve, y lo escrito en un formulario puede perderse cuando la sesión que había detrás ya ha terminado.