La cobertura delta es la práctica de compensar la exposición de una posición en opciones al tipo subyacente mediante una posición en el propio subyacente, dimensionada por la delta de la opción. Un operador que ha vendido opciones lo hace de forma continua y no una sola vez, porque la delta cambia conforme se mueve el tipo y pasa el tiempo, de modo que la posición compensadora hay que ajustarla una y otra vez a lo largo de la vida del contrato.
Es el mecanismo por el que el mercado de opciones llega al mercado al contado. Ajustar una cobertura significa comprar o vender el par, y esas operaciones no son opiniones sobre la dirección: son consecuencia de una posición y de un modelo. Por eso el flujo ligado a opciones se describe a menudo como comprar en las caídas y vender en las subidas alrededor de ciertos niveles, y por eso también esa descripción es una explicación dada a posteriori y no algo visible por adelantado. Las posiciones en opciones fuera de mercado organizado no se publican, así que cualquier afirmación sobre dónde está el flujo de cobertura es una estimación, y lo que se pondera es la solvencia de quien la hace, no la seguridad con que la dice.
Siguiente paso
Guía
Lo que cuesta realmente cubrir una posición
La operación contraria congela el precio, no la factura. El spread pagado dos veces, dos swaps distintos, un descuento de margen que pueden retirar y la decisión que la cobertura solo aplaza.